Padre, en el nombre de Jesús, declaro Tu Palabra sobre mi hijo(a). Entrego a (nombre del adolescente) en Tus manos y hallo gozo en Ti. Te doy gracias por guiar a (nombre del adolescente) fuera de la rebeldía y hacia una relación armoniosa con nosotros, sus padres.
Padre, el primer mandamiento con promesa es para el hijo que obedece a sus padres en el Señor. Tú declaraste que todo le irá bien y que tendrá larga vida sobre la tierra. Me apoyo en esta promesa para mi hijo(a), pidiéndote que le concedas un espíritu obediente para que honre y valore a su padre y a su madre.
Padre, perdóname por los errores que he cometido a causa de mi propio dolor no resuelto o egoísmo, los cuales pudieron haber causado heridas en mi adolescente. Te pido la unción de Jesús para sanar y vendar nuestros corazones quebrantados como padres e hijo(a). Concédenos la gracia de comprendernos y perdonarnos mutuamente, así como Dios nos ha perdonado en Cristo. Gracias por el Espíritu Santo que nos guía a toda verdad y corrige cualquier percepción equivocada sobre situaciones pasadas o presentes.
Gracias por enseñarnos a escucharnos unos a otros y por darle a (nombre del adolescente) un corazón que abrace la sabiduría a través de la corrección. Me comprometo a hablar palabras de excelencia y verdad, asegurando que mi hablar esté alineado con la justicia. Padre, prometo guiar y entrenar a (nombre del adolescente) en el camino correcto, para que al crecer permanezca firme en la sana enseñanza y doctrina, siguiéndola a lo largo de su vida. En el nombre de Jesús, declaro que la rebeldía no tiene lugar en el corazón de mi hijo(a), y confieso que él/ella es dispuesto(a) y obediente, listo(a) para disfrutar las bendiciones de Tus promesas. (Nombre del adolescente) será fuente de paz y la compartirá con otros.
Padre, conforme a Tu Palabra, nos has confiado el ministerio de la reconciliación, y libero este ministerio y el mensaje de reconciliación sobre esta situación familiar. Elijo no provocar, irritar ni causar que mi hijo(a) se inquiete; evitaré ser demasiado severo(a), para que no se desaliente ni se sienta inferior o frustrado(a). No quebrantaré su espíritu, en el nombre de Jesús y por el poder del Espíritu Santo. Padre, perdono a mi hijo(a) por sus errores y intercedo por él/ella hasta que recobre el juicio y se libere de la trampa del enemigo llamada rebeldía. Gracias por cumplir Tu Palabra, volviendo y reconciliando el corazón del hijo(a) rebelde con sus padres y el corazón de los padres con su hijo(a). Gracias por restaurar a mi hijo(a) a una relación sana contigo y conmigo, para que nuestras vidas te glorifiquen. ¡Amén!
Escrituras para Estudiar
Salmo 55:12–14
1 Pedro 5:7
Salmo 37:4
Juan 14:6
Proverbios 8:6–7
Proverbios 22:6
Isaías 1:19
Efesios 6:1–3
1 Juan 1:9
Isaías 54:13
2 Corintios 5:18–19
Colosenses 3:21
Isaías 61:1
Juan 16:13
Proverbios 15:31
Proverbios 13:1
Juan 20:23
Ezequiel 22:30
Jeremías 1:12
Malaquías 4:6
Un comentario en “Venciendo la Rebeldía: Guía de Oración para los Padres”